Post del mes de septiembre 2009 ↓

¿Y ahora qué?

Cuando terminamos la escuela, entramos a la universidad y cuando terminamos la universidad entramos al mundo laboral. De uno a otro, pisando escalones, cuando nos paramos a pensar nos preguntamos: ¿es acá donde quiero estar? Y ahí surgen los problemas, cuestionamientos y dudas. Hoy en día las carreras que los jóvenes de nivel socio económico medio-alto eligen son cada vez menos convencionales y el mercado laboral para estas profesiones se vuelve más competitivo. Carreras como Comunicación Social, Diseño Multimedial, Diseño Industrial, Bellas Artes, Danzas, Cine, Letras, Teatro, Fotografía y un largo etc. llevan a la idea de que los recién graduados tengan que encontrar su propio camino en el mercado laboral y esto no siempre resulta posible. Producir un trabajo creativo o artístico y que esto sea rentable a largo plazo es un desafío.

Conseguir el primer empleo para los jóvenes tampoco es tarea fácil. Las empresas exigen muchos requisitos que los recién graduados no poseen. Si hay tantas restricciones para conseguir el primer empleo, ¿cómo es posible adquirir experiencia laboral? Acá es cuando se entra en el círculo sin fin de pasantías, empleos temporales o freelance y la búsqueda constante, siempre cambiando de empleador. Independizarse económicamente es una meta lejana y los jóvenes se sienten vulnerables.

Sin embargo no se rinden, buscan lo diferente, estudiar por placer, para aprender y no para asegurarse un puesto en el mercado laboral; esta es la nueva filosofía de vida de esta generación, que se anima a apostar a lo no-convencional y se las rebusca para independizarse y armar un camino rentable y satisfactorio a largo plazo.

 

Adolescencia y problemas